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Fiesta de María Auxiliadora

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mi no apartes.

Ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes.

Ya que me proteges tanto como verdadera Madre,

Haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

 

 

RECORDEMOS UN POCO DE HISTORIA

 

Desde San Juan Crisóstomo, primero en dirigirse a María como “auxilio potentísimo de Dios” en el año 345, muchos han sido los que se han dirigido a Ella con este título. Pero… ¿qué decía el mismo don Bosco, el que se encargó de extender por todo el mundo esta advocación? 

Escucha con atención este texto, escrito por el mismo don Bosco:

«A María Auxiliadora, venerada al principio especialmente en su iglesia de Turín, recurren toda clase de personas, nobles y humildes, ricos y pobres, sanos y, sobre todo, enfermos y afligidos.

La invocan los particulares, las familias, las comunidades y las parroquias, y enteras ciudades; no sólo en nuestras regiones, sino en las más lejanas naciones de la tierra.

Esta devoción, es decir, este amor, esta confianza en María, Auxilio de los cristianos, va aumentando día a día en los niños y jóvenes que se sienten orgullosos de profesar una acendrada devoción a María Auxiliadora.

También decía don Bosco que cuando un joven o un niño atravesaba las puertas de alguna obra  de la Familia salesiana, como la nuestra… inmediatamente María Auxiliadora lo ponía bajo la protección de su manto.

¿Te has dado cuenta de la enorme suerte que tienes, al hacer parte de esta gran familia? A lo mejor ha sido este año… a lo mejor llevas toda la vida, pero lo cierto es que la Virgen lleva, desde el primer momento cuidando de ti, y si haces un esfuerzo, igual eres capaz de reconocer alguna “gracia” que te haya concedido.

Según palabras del mismísimo Don Bosco “La festividad de María Auxiliadora debe ser el anticipo de la  fiesta eterna que hemos de celebrar todos juntos un día en el paraíso”.

Pues eso es lo que te deseo hoy a ti: que celebres la fiesta, tu fiesta, la fiesta de María Auxiliadora con alegría, como corresponde a toda persona santa, y con la mirada puesta en el Cielo, sabiendo que ella está deseando ayudarte a ser feliz.